CAPRILES CORAZON DE VENEZUELA

CAPRILES CORAZON DE VENEZUELA
CAPRILES CORAZON Y FUTURO DE VENEZUELA

jueves, 31 de marzo de 2011

DIEGO ARRIA ESCRIBE AL PRESIDENTE DE COLOMBIA SR. SANTOS

Diego E. Arria
Señor
Juan Manuel Santos Marzo 28 de 2011
Presidente de Colombia
Palacio de Nariño, Santafé de Bogotá
Muy estimado Presidente y amigo:
En noviembre de 2010 en declaraciones ofrecidas en el Palacio de
Nariño usted aseguró que iba a cumplir la palabra empeñada a Hugo
Chávez, en el sentido de entregarle a las autoridades venezolanas al
narcotraficante Walid Makled una vez cumplidos los tramites legales de
su extradicción.
Hoy la decisión de la Corte Suprema de Justicia de Colombia que
autoriza la extradición del presunto narcotraficante venezolano deja en
sus manos la delicada decisión de entregarlo a los Estados Unidos o al
régimen venezolano.
Dadas la naturaleza y ramificaciones del caso Makled, a nadie
puede escapar que los alcances de la decisión que usted ha de tomar
transcienden el ámbito de la política de acercamiento al régimen
venezolano que su gobierno adelanta.
No tengo que destacarle a usted la importancia de un juicio con
plenas garantías de modo que no se le vulneren los derechos procesales
al reo, pero tampoco se oculten las posibles conexiones de este ultimo
con altos funcionarios del régimen venezolano.
Al respecto, debo recordar a usted que el señor Makled ha
denunciado públicamente a altos oficiales de las Fuerza Armada
venezolana como sus cooperadores directos. Estas denuncias también
han sido presentadas ante la Fiscalía de la ciudad de Nueva York, que le
ha tomado declaraciones en el penal donde permanece recluido. Para los
venezolanos que condenamos la penetración de nuestro pais por el
narcotráfico internacional, el destino del señor Makled tiene una
importancia excepcional para develar de manera integral el entramado de
los gravísimos crímenes por los cuale se le acusa.
Señor Presidente y amigo: Hoy le escribo con viejo afecto, pero con
la más profunda preocupación cuando advierto que por un compromiso
político basado en su reconocida amistad con Venezuela pueda usted
comprometer el esclarecimiento pleno de tan graves acusaciones y
denuncias, las que de ser ciertas, afectan seriamente el futuro de mi
país.Y ese derecho no nos debe ser vedado.
No es mi intención hoy valorar la política de Colombia hacia el
gobierno de mi pais, pero puedo sin temor a equivocarme considerar de
nula credibilidad el acercamiento que este último pregona desde que
usted accediese a la presidencia de Colombia y como superficiales los
aparentes progresos en la "solución" de temas bilaterales. En este
particular solo llama la atención el interés personal de Hugo Chávez que
le ha reclamado a usted públicamente la entrega de Makled alegando
para ello ser "su mejor amigo”. Usted y Colombia en pleno, mejor que
nadie, podrán valorar la credibilidad de esta afirmación.
Señor Presidente; Ya al inicio de su gobierno usted, seguramente
el colombiano mejor enterado de la situación, de la cual ha incluso
escrito en su libro “Jaque al Terror”, abandonó, sin “verificar” la denuncia
formal presentada al Consejo Permanente de la OEA por el entonces
Presidente de Colombia, Alvaro Uribe. Esta decision dejó sin dilucidar la
grave acusación de complicidad con el terrorismo aducida por el anterior
gobierno de Colombia contra el régimen de Hugo Chávez, dando a
suponer que prevalecieron intereses de otro género, nunca esclarecidos,
y que constituye un tema pendiente entre nuestros países.
Usted está igualmente en conocimiento que tres altos oficiales de
la Fuerza Armada venezolana están indiciados por el Gobierno de los
Estados Unidos como cooperadores activos de las FARC en materia de
lavado de dinero, trafico de drogas y de armamento. De esos oficiales,
uno desempeña el mas alto cargo en la operación de la Fuerza Armada y
otro del sistema de inteligencia militar. El gobierno de Colombia, sin
embargo, nada ha hecho por llevarlos a la justicia.
Si ahora, en adición a esta ya grave situación su gobierno decidiese
entregar al señor Makled al régimen de Hugo Chávez, ello equivaldría a
archivar también el caso de la más prominente red criminal de
narcotráfico de América Latina, de la cual presuntamente formarían parte
jerarcas militares y civiles del régimen venezolano. Una red que, según
alega Makled, contaría con la cooperación de las autoridades, sin la cual
evidentemente no le habría sido posible disponer de almacenes
resguardados en Puerto Cabello, el principal puerto del país; de una línea
aérea, Aeropostal Venezolana y de casi el monopolio de la urea,
producida por una empresa del estado, ingrediente usado como
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precursor para el procesamiento de la cocaína.
Ninguno de estos particulares le son hoy desconocidos a usted
pues como ex Ministro de la Defensa ha de haber sido de su
conocimiento que la llamada "Mafia del Puerto", liderada por Walid
Makled desde Puerto Cabello, tenía nexos con el principal cartel de la
guerrilla de las FARC, a la que entregaba armas a cambio de cocaína.Y
este aspecto creo es de interés para el pueblo colombiano del cual Hugo
Chávez no es para nada su mejor amigo.
Con todo lo anterior deseo significarle que las circunstancias del
caso Makled son tan serias y de tan graves implicaciones que el
mejor favor que podría usted hacerle a la amistad perdurable
entre Colombia y Venezuela, dos naciones cuyos intereses y destinos en
mucho sobrepasan las coyunturas de la política y de la economía, seria
brindarle a este indiciado de la justicia garantías de un juicio
transparente, condiciones que el sistema de justicia venezolano, , no esta
actualmente en condiciones de asegurar.
Señor Presidente: entiendo bien la responsabilidad que asumo al
hacerle esta carta pública pero las circunstancias y lo que está en juego
en nuestro pais no me deja alternativa. Usted tiene en sus manos la
oportunidad de salvar a Venezuela del mismo flagelo que tanto daño le
ha hecho a Colombia. Usted hoy conoce perfectamente lo que le estoy
exponiendo con toda franqueza, como amigo suyo y de su admirable
país. No deje de hacerlo.
Aprovecho para saludarle con mi invariable afecto, deferencia y
cordialidad
Diego Arria 28 de marzo de 2011